Italia, oficialmente la República italiana (Repubblica Italiana en italiano), es un país de Europa que forma parte de la Unión Europea (UE).
Su territorio consiste principalmente en la Península Itálica y de dos grandes islas en el mar Mediterráneo: Sicilia y Cerdeña. Por el norte está bordeado por los Alpes, por donde limita con Francia, Suiza, Austria y Eslovenia. Los estados independientes de San Marino y Ciudad del Vaticano son enclaves dentro del territorio italiano. Italia forma parte del G8 o grupo de las ocho naciones más industrializadas del mundo. Situada en el corazón del antiguo Imperio Romano, está llena de tesoros que reconstruyen la historia de las bases de la civilización occidental.
Italia ha sido el hogar de muchas culturas europeas como los Etruscos y los Romanos y también fue la cuna del movimiento del Renacimiento, que comenzó en la región de Toscana y pronto se extendió por toda Europa. La capital de Italia, Roma, ha sido durante siglos el centro político y cultural de la civilización occidental, y también es la ciudad santa para la Iglesia Católica, pues dentro de la ciudad se encuentra el microestado del Vaticano.
Venecia (en italiano Venezia, en veneciano Venesia, en veneciano antiguo Venexia), la ciudad de los canales, es la capital de la región de Véneto. Está situada sobre un conjunto de islas que se extiende en una laguna homónima pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po (sur), y Piave (norte), en el nordeste de Italia.
Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por unos 400 puentes. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de la Libertad que accede al Piazzale Roma.
Desde su fundación la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la ciudad se considera en grave amenaza por las repetidas inundaciones. En primavera y otoño tiene lugar la llamada acqua alta (’marea alta’) dos veces al día y la Plaza de San Marcos se inunda de agua. El gobierno italiano prepara un proyecto, denominado Moisés, para levantar unos diques móviles que se cerrarían en caso de aumento del nivel del agua del mar.

