Mars Express retransmite las señales de Curiosity durante su aterrizaje en Marte

6 agosto 2012
Esta mañana, a las 7:14 CEST, la sonda Mars Express de la ESA recogió las señales de la misión MSL de la NASA mientras esta posaba al rover Curiosity sobre la superficie de Marte. La estación de seguimiento de la ESA en Nueva Norcia, Australia, también recibió directamente las señales enviadas por el rover desde Marte, a 248 millones de kilómetros de nuestro planeta.

Hoy se ha logrado un hito clave en la campaña de colaboración de la ESA con la misión MSL (Mars Science Laboratory) de la NASA. Las señales grabadas por Mars Express durante el descenso de MSL han sido enviadas con éxito a ESOC, el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt, Alemania.

A las 08:15 CEST, Mars Express comenzó a enviar a Tierra los datos recogidos sobre el efecto Doppler y el espectro de las señales transmitidas por la misión de la NASA durante su descenso hacia la superficie de Marte.

Animación: Mars Express recoge la señal de la misión MSL

Las señales retransmitidas por el satélite europeo y las recibidas directamente en la estación de seguimiento de la ESA en Nueva Norcia, Australia, han sido enviadas inmediatamente al laboratorio JPL de la NASA en Pasadena, California, donde serán analizadas por los técnicos de la misión.

El descenso de Curiosity también fue monitorizado por los satélites Odyssey y MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) de la NASA; el mensaje que confirmaba el aterrizaje del rover fue retransmitido por Odyssey a las 07:31 CEST.

La ESA da la bienvenida a un nuevo amigo en Marte

“Queremos dar la enhorabuena a nuestros compañeros de la NASA por el tremendo éxito de este aterrizaje”, dijo Paolo Ferri, Jefe de las Operaciones de las Misiones Solares y Planetarias de la ESA. “El equipo de Mars Express da la bienvenida a un nuevo amigo en el vecindario”.

Mars Express comenzó a recibir la señal de MSL unos 10 minutos antes de que esta entrase en contacto con la atmósfera marciana, cuando viajaba a 21.000 km/h.

“Seguimos la trayectoria de MSL durante unos 28 minutos. Tal y como estaba previsto, perdimos el contacto instantes antes de que Curiosity se posase sobre el fondo del cráter Gale”, explica Michel Denis, responsable de Operaciones de la sonda Mars Express.

“La NASA ya ha recibido estos datos, y aquí estamos todos encantados de haber participado en la llegada de Curiosity a Marte”.

Las señales registradas por Mars Express y por la estación de Nueva Norcia contienen información sobre la dirección y la velocidad de MSL, así como datos sobre los eventos críticos de la fase de descenso, tales como la apertura del paracaídas o la separación del escudo de protección térmica.

Esta información permitirá reconstruir la trayectoria de descenso de MSL y así evaluar la precisión del aterrizaje y perfeccionar los modelos matemáticos que describen la atmósfera de Marte.

Mars Express retransmitirá estas señales dos veces más a lo largo del día de hoy, a través de las estaciones de Nueva Norcia, en Australia, y Cebreros, en España, para garantizar que no se pierde ningún dato.

El primer paso de la ESA para apoyar a la misión de Curiosity

A lo largo de las próximas semanas, el equipo de operaciones de ESOC coordinará varios sobrevuelos de Mars Express para retransmitir nuevos datos de Curiosity durante las primeras fases de su misión sobre la superficie de Marte.

A partir de ese momento, la misión de la ESA permanecerá a la espera para volver a retransmitir los datos de Curiosity si la NASA lo solicitase.

Esto podría llegar a ser necesario si los satélites Odyssey o MRO experimentasen algún problema técnico.

La red de estaciones de seguimiento de la ESA está preparada para prestar apoyo a las misiones de la NASA, en parte gracias a la larga tradición de cooperación técnica y operacional que mantienen ambas agencias.

“Prestar apoyo a la misión de Curiosity es un excelente ejemplo de cooperación inter-agencia, no sólo en las cercanías de nuestro planeta, sino también en la exploración del espacio profundo”, ha comentado Manfred Warhaut, Jefe de las Operaciones de Misión de la ESA.

“No podemos ir a Marte solos, la cooperación internacional es fundamental para reducir los riesgos y maximizar el retorno científico de la inversión”.

www.esa.in

La agencia espacial confirmó que el artefacto se posó en el cráter Gale tras una compleja maniobra denominada “siete minutos de terror”

Al final sí que fueron ’siete minutos de terror’. La compleja maniobra que tenían que realizar los diferentes artefactos enviados por la NASA para conseguir que su vehículo explorador Curiosity descendiera hoy sobre suelo marciano se realizó sin ninguna incidencia.

Minutos antes de producirse el aterrizaje, todo eran nervios y caras de preocupación entre los técnicos e ingenieros de la NASA en los diferentes puntos de control de la misión que estaba siendo seguida por millones de personas en todo el mundo a través de canales de televisión e Internet.

Pero en los ’siete minutos’ el gigantesco paracaídas que sujetaba el rover de la agencia espacial estadounidense se desplegó a 11.000 metros de altura y consiguió aminorar la velocidad de caída de la nave, al traspasar la atmósfera marciana. Los retropropulsores que tenían que mantenerlo en suspensión a 20 metros de la superficie se mantuvieron encendidos a máxima potencia, mientras el explorador era guiado al suelo del planeta rojo por unas cuerdas de nylon.

A las 07.31 (hora española), la agencia espacial confirmaba que el artefacto posaba con éxito sus seis ruedas en el cráter Gale, tras un viaje de 567 millones de kilómetros, dando comienzo a una misión de dos años en busca de pruebas de vida en el planeta rojo.

“Estoy entero y a salvo en la superficie de Marte”, indicó un mensaje en el la cuenta de Twitter del Curiosity a la hora 05:32 GMT, que dio lugar a una celebración con aplausos y abrazos entre el personal de sala de control del Laboratorio de Propulsión en Pasadena, California. “¡Cráter Gale, aquí estoy”, añadía el rover en su mensaje. La NASA ha querido que esta vez parezca que es el propio vehículo espacial el que envía mensajes desde 248 millones de kilómetros, en esta exitosa fase de una misión con un presupuesto de 2.500 millones de dólares.

Pocos minutos después del aterrizaje el vehículo enviaba las primeras imágenes recogidas de la superficie del planeta rojo, como la mejor prueba de que la primera parte de la misión se había desarrollado con éxito.

http://publico.es

Extraño pero cierto: la grúa aérea del vehículo explorador Curiosity

El próximo 5 de agosto, a las 10:31 de la noche, hora del Pacífico, la NASA ha depositado cuidadosamente sobre la superficie del planeta Marte al nuevo vehículo explorador todo terreno, que pesa alrededor de 900 kilogramos (2000 libras), denominado Curiosity (Curiosidad, en idioma español). Lo posará sobre sus ruedas y entonces estará listo para empezar a andar. Esto es todo un reto ya que llegará rugiendo a través de la atmósfera marciana a una velocidad cercana a los 21.000 kilómetros por hora (13.000 millas por hora).

La del vehículo explorador Curiosity, también conocido como Laboratorio Científico de Marte (Mars Science Laboratory o MSL, por su sigla en idioma inglés), será la mayor de las misiones que alguna vez han aterrizado en otro planeta. Es grande porque tiene un gran misterio por resolver: ¿alguna vez Marte tuvo, o aún tiene, la capacidad para albergar vida?

Durante su espectacular llegada, el módulo destinado a posar al explorador sobre Marte deberá disminuir su velocidad hasta 2,4 kilómetros por hora (1,5 millas por hora) con el fin de llegar a su destino de manera segura. Para llevar a cabo este tipo de acción de frenado, con una carga de una tonelada, es necesario realizar un tenso despliegue de una secuencia de eventos intrincadamente coreografiados. Los actores principales son: un escudo, que se encontrará al rojo vivo, debido a su elevada temperatura, un enorme paracaídas, 76 explosivos y una grúa aérea.

 

“El proceso entero dura siete minutos, desde la entrada a la atmósfera hasta que el vehículo explorador se posa sobre la superficie”, dice Steven Sell, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, en idioma inglés), de la NASA, quien se encuentra a cargo de dirigir las operaciones de Entrada, Descenso y Aterrizaje. “La computadora a bordo del explorador es la que toma las decisiones. Y, si una sola maniobra falla, se acaba todo”.

Aquí está el plan de juego.

“La fricción con la atmósfera disminuye la velocidad de la cápsula que contiene a la grúa aérea (un sistema de propulsión con ocho retro-cohetes, que va adherido al vehículo explorador) de 21.000 a 1.700 kilómetros por hora (de 13.000 a 1.000 millas por hora). [La atmósfera de Marte es demasiado delgada como para frenarla más.] La fricción calentará el escudo térmico de la cápsula hasta la incandescente temperatura de 2.100 grados centígrados (3.800 grados Fahrenheit). Entonces, un paracaídas de 18,3 metros (60 pies) de diámetro se desplegará y se inflará por encima de la cápsula con cuerdas de 48,8 metros (160 pies) de largo. Lo que quede del escudo protector será entonces expulsado, dándole así a Curiosity la primera vista de su nueva casa, que se encuentra debajo”.

Este es el paracaídas más grande y resistente jamás construido para volar en otro mundo. Tiene que ser un super-paracaídas para poder soportar los 30.000 kilogramos (65.000 libras) de peso producidos por el vehículo explorador cuando aparezca en escena debajo de él.

“Una vez que la carga disminuya su velocidad a alrededor de 322 kilómetros por hora (200 millas por hora), los explosivos liberarán al paracaídas y la grúa aérea estará en caída libre durante un segundo. Entonces es cuando se activarán los retro-cohetes”.

Estos retro-cohetes disminuirán la velocidad del descenso hasta 2,4 kilómetros por hora (1 1/2 milla por hora) y proveerán de movimientos laterales para esquivar al paracaídas que estará cayendo a mayor velocidad. Conforme la grúa aérea descienda hasta aproximadamente 18 metros (60 pies) sobre la superficie de Marte, el vehículo explorador será bajado lentamente desde abajo usando tres cuerdas de nailon, que surgirán como un hilo de una tela de araña. Con Curiosity balanceándose 6 metros (20 pies) por debajo de ella, la grúa aérea continuará bajando hasta que el vehículo explorador descanse sobre la superficie. Otra serie de explosivos liberarán a Curiosity de sus últimas ataduras físicas con el mundo exterior, y la grúa aérea volará lejos hasta su caída mortal en las rojas arenas, concluyendo de este modo su increíble trabajo.

Esto podría sonar terriblemente complicado, “pero lo que parece ser un sistema muy complejo, de hecho simplifica enormemente la maniobra de posarse sobre Marte”, explica Sell.

Misiones previas, como las de las sondas Viking (Vikingo, en idioma español) I y II, o el Módulo Phoenix (Fénix, en idioma español) de Aterrizaje en Marte, usaron retro-cohetes con el propósito de disminuir la velocidad de la nave hasta que se posaron con sistemas de varias patas sobre la superficie. Otros sistemas han utilizado bolsas de aire. Pero ninguno de esos métodos era factible para Curiosity.

“Con una carga de este tamaño, los cohetes podrían levantar mucho polvo y dañar al vehículo explorador así como a sus instrumentos”, explica Sell. “Y los cohetes podrían excavar cráteres que Curiosity tendría que esquivar cuando comenzara a moverse. A eso debe añadirse el riesgo de bajar un vehículo grande y pesado del módulo de aterrizaje por medio de una rampa para alcanzar la superficie”.

 

Las misiones Pathfinder, Spirit y Opportunity usaron bolsas de aire para eliminar esas preocupaciones. Pero Curiosity es demasiado grande como para utilizar bolsas de aire.

“Bolsas lo suficientemente grandes como para suavizar el aterrizaje serían demasiado pesadas o demasiado costosas para el lanzamiento. Además, se requiere que la carga se deje caer muy lentamente para que las bolsas resistan la caída, así que sería incluso más sencillo hacer que el vehículo explorador cayera sobre sus ruedas”.

http://ciencia.nasa.gov

 

La grúa aérea, dice Sell, tiene sentido para Curiosity. Pero todavía le sigue quitando el sueño durante la noche.

“Suelo dejarme mensajes de voz a mitad de la noche sobre cosas que tengo que revisar por la mañana. Hemos llevado a cabo miles de pruebas y simulaciones, pensando en maneras de ‘romper’ el sistema para que podamos trabajar dentro de márgenes de comportamiento que sean aceptables. Y seguimos haciendo pruebas. Siempre hay para hacer una prueba más. Siempre tenemos miedo de olvidarnos de algo”.

En el cuarto de control del JPL, la noche del 5 de agosto, será demasiado tarde. Se necesitan 14 minutos para que las señales viajen desde Marte hasta la Tierra. Para cuando el equipo reciba la señal de: “estoy entrando a la atmósfera”, Curiosity ya estará vivo o muerto sobre la superficie.

Sell dice: “Yo ya estoy conteniendo la respiración desde ahora”.

Créditos y Contactos
Autor: Dauna Coulter
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Carlos Román Zúñiga
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Carlos Román Zúñiga

NASA Lands Car-sized Rover on Martian Surface

NASA’s most advanced Mars rover Curiosity has landed on the Red Planet. The one-ton rover, hanging by ropes from a rocket backpack, touched down onto Mars Sunday to end a 36-week flight and begin a two-year investigation. The Mars Science Laboratory (MSL) spacecraft that carried Curiosity succeeded in every step of the most complex landing ever attempted on Mars, including the final severing of the bridle cords and flyaway maneuver of the rocket backpack.

http://www.nasa.gov/multimedia/nasatv/index.html
Mas en:

El explorador Curiosity de la NASA llega con éxito en Marte