El físico español Carlos Pobes se dispone a vivir a partir de hoy 8 meses incomunicado en la base científica estadounidense Amundsen-Scott. Es lo que se conoce como “Winter Over”, un periodo donde la base queda aislada en completa oscuridad y temperaturas que pueden llegar a los -80º C, y que comienza cuando el último avión abandona la base, algo que tiene lugar hoy miércoles 15 de febrero.

Hasta el próximo mes de octubre, Carlos Pobes se hará cargo del telescopio de neutrinos IceCube, un experimento que involucra a 39 institutos de investigación de 11 países y que trata de detectar neutrinos con una serie de detectores enterrados en el hielo antártico. Pobes será el tercer español que viva el aislamiento en la base Amundsen-Scott, el primero en el experimento IceCube. En total, 50 personas vivirán estos ocho meses incomunicadas en la base.

La base Amundsen-Scott está situada en uno de los lugares más remotos del planeta, el Polo Sur. Su particular ubicación la hacen ideal para estudios de diversa índole, desde climatología hasta cosmología. Situada a casi 3.000 metros de altitud en medio del plató antártico, la temperatura media anual en la base ronda los -50º C, y pueden llegar a alcanzarse incluso los -80º C en invierno.

Eso hace que sólo durante 4 meses al año sea posible volar allí. El resto del año, la base queda completamente incomunicada y unas 50 personas permanecen aisladas en ella para garantizar el correcto funcionamiento de los distintos experimentos. Son los llamados Winter Overs.

Despega el último avión hasta octubre

El miércoles 15 de febrero, el último avión abandonaba la base dejando allí al personal de la base que vivirá el Winter Over de este año, entre ellos el físico aragonés Carlos Pobes. Pobes, que ha sido investigador postdoctoral de la Universidad de Zaragoza y el Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN), proyecto Consolider-Ingenio 2010, es el tercer español en la historia en pasar el invierno en la base, tras Luis Aldaz (1965) y Francisco Navarro (1984). Estará a cargo del telescopio de neutrinos IceCube junto con el investigador sueco Sven Lidstrom.

IceCube aprovecha los casi 3 kilómetros de espesor del hielo antártico para capturar neutrinos procedentes de todos los rincones del Universo. Completado en varias fases, IceCube lleva menos de un año tomando datos en su configuración final, que cubre 1 km3 de volumen. Los neutrinos son partículas tan esquivas que se requieren enormes volúmenes para situar los detectores y largos tiempos de exposición para poder capturar un número suficiente.

Además, algunos fenómenos astrofísicos que producen neutrinos pueden durar sólo unos segundos, por lo que se hace imprescindible que el detector esté tomando datos de manera continua. Por ese motivo, y hasta el próximo noviembre, Carlos deberá garantizar el correcto funcionamiento del aparato haciendo frente a las posibles incidencias que pueden surgir en un entorno tan extremo.

 

El invierno Polar se acerca a la Antártida y, en poco más de un mes, el Sol se ocultará para dar paso a casi 6 meses de total oscuridad. “Serán seis meses de aislamiento total con temperaturas medias inferiores a los sesenta grados centígrados bajo cero”, comenta Pobes por correo electrónico desde la base. “Pero también tendremos la oportunidad de disfrutar de la noche Polar y sus espectaculares auroras, un privilegio que sólo un reducido grupo de personas puede contemplar cada año”.

Puedes seguir la aventura científica y personal de Carlos Pobes a través de su blog y su perfil de Facebook.

 

http://www.fpa.csic.es

http://www.i-cpan.es

Enlaces: