El Telescopio Danés de 1,54 metros ubicado en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, ha captado una sorprendente imagen de NGC 6559, un objeto que muestra la anarquía reinante en el interior de una nube interestelar cuando se forman estrellas. Esta región del cielo incluye brillantes nubes rojas casi compuestas en su totalidad de gas de hidrógeno, regiones azules en las que la luz de las estrellas es reflejada por las diminutas partículas de polvo y también regiones oscuras donde el polvo es grueso y opaco.
Crédito: ESO
El Telescopio Danés de 1,54 metros ubicado en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, ha captado una sorprendente imagen de NGC 6559, un objeto que muestra la anarquía reinante en el interior de una nube interestelar cuando se forman estrellas.
NGC 6559 es una nube de gas y polvo situada a una distancia de unos 5.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario (El Arquero). La brillante región es un objeto relativamente pequeño, de tan solo unos pocos años luz de tamaño, en contraste con su famoso vecino, la Nebulosa de La Laguna (Messier 8, eso0936), que abarca cien años luz. Pese a que suele pasar desapercibida en favor de su distinguida compañera, en esta imagen NGC 6559 tiene el papel protagonista.
Este mapa muestra la ubicación de las brillantes nubes de la región de formación estelar NGC 6559 en la constelación de Sagitario (El Arquero). Todas las estrellas que pueden verse a simple vista en una noche despejada y oscura en NGC 6559 están marcadas con un círculo rojo. Es una pequeña parte de una región rica de formación estelar y nubes brillantes.
Crédito:
ESO, IAU and Sky & Telescope
El gas que hay en las nubes de NGC 6559, principalmente hidrógeno, es la materia prima a partir de la cual se forman las estrellas. Cuando una región del interior de la nebulosa acumula material suficiente, empieza a colapsar bajo su propia gravedad. El centro de la nube crece, haciéndose más denso y más caliente, hasta que se inician las fusiones termonucleares y nace una estrella. Los átomos de hidrógeno se combinan para formar átomos de helio, liberando energía, lo que hace que la estrella brille.






